lunes, 16 de enero de 2012

Cálida Gelidez




La fria noche se cernia sobre sus cabezas, arrastrando el viento la gelida caricia invernal.

El contraste era evidente en aquella casa, la calidez se hacia notar; efecto de la bien alimentada chimenea.

Pacientemente observaban en los arboles los estragos invernales a traves de su espejo de realidad, quizás a la espera de algun suceso interesante, más ellos sabian que nada inverosimil ocurriria y, a decir verdad, asi lo preferian.
Aquel era su pequeño refugio, un lugar donde nada ni nadie seria capaz de perturbar su calma.

El suave borboteo del cáfe les alertaba del aperitivo, a la par que su aroma les invitaba a saborearlo.

Y alli, junto al gracil e intenso fuego, tomaron asiento.

Comodas sonrisas y complices anecdotas reinaban en el hogar, creando un ambiente distendido, ideal compañero de una buena velada.

Eran conscientes de que sus vidas estaban ligadas, lo habian estado desde la infancia y lo seguirian estando pese al crudo paso del tiempo.

Asi es como sabado tras sabado, aquellas cuatro paredes les brindaban la felicidad.